FEMINISMO DEMONÍACO

MADRES HIJAS DE PUTA
El escalofriante caso de la ex enfermera norteamericana Lindsay Clancy, acusada de haber matado con un cinturón deportivo a sus tres hijos pequeños en la ciudad de Duxbury (Massachusetts) ha llevado al feminismo radical de Estados Unidos (y, en la distancia, también el europeo) a la cima del paroxismo; a un punto que no habíamos visto hasta ahora, y que consiste en defender a una asesina de sus propios hijos por el mero hecho de ser mujer. Hasta ahora, la secta feminista defendía a las mujeres que abortan, pero no se atrevía con las madres de niños ya nacidos y bien criados. Esa frontera de raciocinio ha sido también violada por esta turba demoniaca.
Rafael Nieto en La Gaceta es
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