Las Letanías de la Humildad son una oración compuesta por el cardenal Rafael Merry del Val (1875–1930), secretario de Estado de san Pío X, y se rezan como una súplica para ser liberado del orgullo y crecer en humildad.
Texto de las Letanías de la Humildad
Jesús manso y humilde de Corazón,
Óyeme.
Del deseo de ser lisonjeado,
Líbrame, Jesús.
Del deseo de ser alabado,
Líbrame, Jesús.
Del deseo de ser honrado,
Líbrame, Jesús.
Del deseo de ser aplaudido,
Líbrame, Jesús.
Del deseo de ser preferido a otros,
Líbrame, Jesús.
Del deseo de ser consultado,
Líbrame, Jesús.
Del deseo de ser aceptado,
Líbrame, Jesús.
Del temor de ser humillado,
Líbrame, Jesús.
Del temor de ser despreciado,
Líbrame, Jesús.
Del temor de ser reprendido,
Líbrame, Jesús.
Del temor de ser calumniado,
Líbrame, Jesús.
Del temor de ser olvidado,
Líbrame, Jesús.
Del temor de ser puesto en ridículo,
Líbrame, Jesús.
Del temor de ser injuriado,
Líbrame, Jesús.
Del temor de ser juzgado con malicia,
Líbrame, Jesús.
(Después de cada frase decir: “Jesús, dame la gracia de desearlo”)
Que otros sean más amados que yo.
Que otros sean más estimados que yo.
Que otros crezcan en la opinión del mundo y yo me eclipse.
Que otros sean alabados y de mí no se haga caso.
Que otros sean empleados en cargos y a mí se me juzgue inútil.
Que otros sean preferidos a mí en todo.
Que los demás sean más santos que yo, con tal que yo sea todo lo santo que pueda.
Oración final
Oh Jesús, que siendo Dios te humillaste hasta la muerte, y muerte de cruz, para ser ejemplo perenne que confunda nuestro orgullo y amor propio. Concédenos la gracia de aprender y practicar tu ejemplo, para que humillándonos como corresponde a nuestra miseria aquí en la tierra, podamos ser ensalzados hasta gozar eternamente de ti en el cielo. Amén. Autor y contexto
Autor: Cardenal Rafael Merry del Val, secretario de Estado de san Pío X.
Se sabe que el cardenal rezaba estas letanías diariamente después de celebrar la Santa Misa.
Finalidad: Combatir la soberbia y cultivar la humildad cristiana, considerada fundamento de todas las virtudes.
Estas letanías son una de las devociones más conocidas dentro de la espiritualidad católica para pedir la gracia de la humildad.
San Juan Climaco: " El orgulloso no tiene necesidad de demonios, pues él mismo se ha transformado en un demonio y en un enemigo para su propia alma"